Soy Hugo Álvarez y a mí nadie me regaló nada. Vengo de la cultura del esfuerzo; mi padre fue pescador camaronero y con jornadas que apenas daban el salario mínimo logró, junto a mi madre, darme la oportunidad de estudiar Ingeniería en el Tecnológico de Oaxaca. Al graduarme, las puertas no se abrieron solas, así que me autoempleé con un pequeño negocio de productos de limpieza en el mercado Ignacio Zaragoza.
Ahí conocí la cultura emprendedora y descubrí que mi verdadero talento era administrar, generar fuentes de empleo y dar cuentas claras. Esa disciplina y mi perfil como ingeniero me llevaron a fundar mi propia empresa, donde he generado sustento para cientos de familias de la región, siempre haciendo labores altruistas de corazón.
Mi gremio me ha elegido como líder empresarial y de la construcción en la COPARMEX y la CEMIC, donde siempre luchamos para mejorar las condiciones de las y los trabajadores, sin titubear ante nadie.
Hoy, los políticos y oportunistas de siempre ya salieron de su alcantarilla; unos tienen sus carpetas de investigación y otros buscan el negocio de su vida: quieren sangrar al puerto.
Pero, en cambio, yo sí sé hacer las cosas; yo voy a administrar Salina Cruz. Vamos a digitalizar trámites, gestionar obras con transparencia, atender las causas que originan inseguridad, atraer inversión y acabar por fin con las clausuras y las carísimas licencias de funcionamiento.
EN POCAS PALABRAS,
EL PLAN CHINGÓN PARA SALVAR SALINA CRUZ, LO TRAIGO YO PUES,
Y JUNTOS PONDREMOS SALINA CRUZ EN MOVIMIENTO.